Y la compasión me mira hoy a los ojos con pena…

El silencio que guardo con templanza me rasga por dentro,

me grita tan violentamente que aturde mis sentidos,

pero yo ahí sigo en silencio guardando luto por dentro y rompiéndome estrepitosamente.

Ojalá fuera fácil fingir que no siento, que no tengo el corazón trizado por el lamentó, que no me duele, ser indeleble al tacto

a la misericordia ajena,

a la compasión que me mira a los ojos con pena.

Son tus caderas las que me quitan el aliento , cuando las contemplo en movimiento llevándome al infierno.

Tus recuerdos viajan hasta mi,

me susurran al oído sutilmente bocanadas de amor,

me arrastran los átomos de tu cuerpo congelados en mi mente

me flagelan con caricias aterciopeladas las mejillas

y el corazón se me inflama con llamas de ternura innata.

Los jazmines en tu pelo negro

que se enredaban en mis dedos

Me llenan la nariz con su perfume etéreo y delicado.

Mis manos tercas reclaman con vehemencia tu cintura.

Mis latidos vacíos y huecos

caminan por senderos rutinarios

lejanos de la euforia y el frenesí

que viví junto a ti.

Es el tiempo corto punzante para mi razón,

Es el tiempo mi verdugo que me llena de ideas vagas las venas de mi Karma ,

es el tiempo tan lejano y tan cercano que me arrastra hasta tus labios carmesí.

Son tus besos las huellas en mi alma

que abruptamente me despiertan con el alba,

para recordarme tu sabor ausente en mi piel,

Son tus besos los que añoro,

Son tus besos los que el tiempo me ha robado,

Son tus besos clavados como estacas en mi pecho,

Son tus marcas en mi alma

las que con dulzura me marcan el camino de vuelta hasta tus piernas.

Son tus caderas que me quitan el aliento,

cuando las recuerdo en movimiento,

Sacudiendo mis demonios y llevándome al infierno.

Encuentro que el elixir de la vida, está justo en el instante donde muero en tus brazos de placer

y no necesito ninguna piedra de alquimista.

Más que tu cuerpo en mi regazo

y tu alma con la mía haciendo el amor constante y perenne mente en mi cama y no en mi mente.