Lo escogiste a él…

Siempre serás lo mejor que me ha pasado, conocerte y tenerte en mi vida no lo olvidare jamás.

Me enseñaste lo que es el amor del bueno, la ternura, la complicidad, la locura, ese brillo que irradias en cualquier parte en donde estás.

Si, ¡te amo!

Negar mi amor hoy sería mentira, te amo con cada parte de mi ser. Pero… Pero me has roto el corazón, anoche lloré con el alma, le decía a mi corazón que parara pero el no me obedeció y se desbordo con lágrimas.

En el auto lloré como un niña, comprendí que mi amor no basta y qué tal vez el tuyo tampoco. Sé que me amas o mejor dicho que lo hacías, pero ayer escogiste el alcohol antes que a mi, no era la primera vez, me habías prometido no tomar, no querías que sea quien te controle y la verdad no lo hacía, solo quería evitar que te lastimaras y la verdad no puede hacerlo.

Tengo tanta culpa como tú, porque está relación era de dos, pero lastimosamente ayer ninguna de las dos ganó.

El sí, el té llevo y por más que mis ojos brillaron y se llenaron de lagrimitas cuando me dijiste: No, no eres el amor de mi vida, vete!!

Ahí entendí que mi amor estaba de más.