Olor a pollo y nostalgia 

Un olor entro por la ventana y el recuerdo rompió mi memoria unos instantes.  

Todos estábamos inquietos esperando que ella terminara de montar la mesa, tenía el cansancio en su rostro y las manos un poco sudadas como siempre las tenía. 

 

Hacía unos minutos llego de trabajar, porque para ella no había descansos y aprovechaba hasta el último minutos para trabajar y poder comprar un poco más para nosotros. La mesa estaba llena de enpanadas de carne de casi 8 centímetros, típicas de mi ciudad y sobretodo para estas fiestas, un panteón con olor a vainilla, el chocolate caliente era imposible que faltara y el pollo con papas porque la gente de dinero comía pavo, pero nosotros no nos alcanzaba para eso. 

Pero que más daba el pollo era delicioso, miraba a mi madre un poco cansada, pero feliz rodeando a sus 6 hijos, yo la miraba con cierta ternura y con la admiración que ella siempre inspiraba.  

Por fin se sentó a la mesa y nos pidió que hiciéramos lo que era habitual antes de comer, orar, agradecimos a Dios por tenernos por estar juntos, por los alimentos que había en la mesa y porque bendijera el hogar de los demás. 

Llegaban las 12 y salíamos a dar el abrazo a todos los vecinos, todo era alegría y risas. Empezaron a prender los muñecos para quemar el año viejo y esperar que el Año Nuevo sea todo lo mejor posible. 

Amaba esas fechas, amaba estar rodeada de mis hermanos, mi madre y mi abuela.  

Comíamos y la mesa era la más ruidosa, éramos felices con todo lo que teníamos, parecía que el dinero no hacía falta porque estábamos juntos y felices. 
Hoy, hoy que estoy a un par de horas del Año Nuevo, vacía, sentada en la oscuridad de mi alma y de mi habitación. 

Hoy no hay celebración, ni siquiera tengo el valor para llamar a mi madre, porque siento que ella descubrirá el vacío en mi voz. 

Hoy los extraño tanto y estoy tan lejos, lejos de ellos y de el corazón que algún día sintió amor por el mismo.  

Hoy solo es un día común que el olor de pollo que entro por mi ventana me recordó a mi infancia feliz, me recordó a la protección que sentía y de la que hoy no tengo, me recordó que hace mucho no se, ser feliz… 

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