Diario: cita

Jamás imaginé una historia así, dentro de la gran variedad de ideas lunáticas que pasan por mi cabeza, nunca imagine una cita a ciegas.

No se que fue realmente lo que me llevó a aquello, pero siempre supuse que había algo bueno para mí en algún lugar, algo de verdad, irrompible, pero solo eran deseos profundos la superficie era dura y no creía en ello.

Vi tus fotos en aquella página y pensé en escribirte, sin saber si contestarías o no, escribí que iba a estar en la ciudad, que podríamos vernos para tomar algún café.

Pensar que ese jueves estaba en bellas artes viendo algunas obras y pensando en mi caos interno. En mi vida deprimente de infelicidad, en mi miserable existencia vacía, llena de apariencias y vanidades absurdas.

Podría salir algo bueno, no tenía nada que perder, total mi vida ya era un completo fracaso.

Mi oscuridad era dominante.

Caminando a casa pude ver mi celular después de casi una semana contestaste mi mensaje. Quedamos en vernos el día siguiente, de pronto sugerí si podías para vernos hoy. Dijiste que a las 9.

Tenía unos nervios gigantes, hacia mucho frío y no sabía cómo era eso de las citas a ciegas.

Solo vi un par de fotos tuyas y tú apenas una mía donde no se notaba mucho el rostro.

Ya que es la primera vez que tendría el valor para salir con alguien sin conocerlo, sobretodo por este medio donde todos dicen ser todo menos ellos mismos. En tú caso sería ella misma, en fin.

Tenía los latidos a 200 pulsaciones por minuto, quedamos en la salida del metro para vernos, llegue puntual, aunque no es una de mis virtudes lo hice, te llame antes de salir y te dije que esperaba que no me plantaras.

Ya habían pasado 15′ y no llegabas, miraba a todo aquel que se me acercara para saber si eras tú.

Los nervios aumentaron, tome el celular y marque te hable para decirte si ibas a llegar, dijiste que ya estabas ahí, te levante la mano. Cuando te vi dije mentalmente que las fotos no te hacían ningún favor, eras más hermosa de lo que imagine, tenía el pulso acelerado, no sabía si era frío o calor.

Tenia mucho miedo y nervios aunque trate de no demostrarlos.

Nos saludamos muy cordialmente, lamentaste la demora y me preguntaste a donde quería ir. Al final decidimos por un barrio bohemio de Santiago.

Caminamos hacia Bellavista y buscamos donde tomar algo. Te advertí que no tomaba mucho, en cambio me dijiste que tú si, por fin encontramos un lugar y decidimos quedarnos ahí…

Nos contamos algunas cosas, tus carcajadas me hacían reír, miraba tú ojos y juro que sentía unas ganas de no dejarlos de ver jamás. Tus labios me retaban a besarte, pero mi timidez no me dejo, no por el momento.

Todo iba bien, entre risas y algunas anécdotas de tristes historias de amor, estaba claro que no teníamos interés en eso o al menos eso nos decían nuestros labios.

Decidimos ir a bailar, aunque eso del baile no es lo mío, yo creo que te diste cuenta bien de eso.

Pero igual decidimos hacerlo, ya en la disco casi me era imposible dejar de pensar en besarte, bailamos y hasta nos colamos en un video que hacían un par de chicas.

De alguna forma era libre ahí en aquella ciudad, en ese mi cielo y sobretodo contigo.

Me besaste y me hiciste inmortal. Creo que por eso no consumo drogas, en eso momento supe que bien podrías ser tú mi más grande adicción…

pero no, dejamos claro que no queríamos saber nada del amor, pero este no le importan los pensamientos, sometió vilmente a sus deseos y el hechizo empezó…

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Te amo con mi oscuridad y mi luz, con mis demonios internos y mis ángeles en pleno.

Te tocan mis manos susurran mis dedos dulzura en tus besos,

mientras mi alma se acopla a las ganas de amarte en silencio.

Escribía versos para ti,

incluso antes de tu llegada.

Te esperaba para tomarte del corazón y enredarme entre tus miedos,

para no soltarte y fundirme en tu aliento.

Pedía al cielo por qué llegaras lentito tan cerca de mis versos y entre mis dedos.

Y llegaste a mi vida cuando la tormenta me arrancaba el alba llegaste a tomar el control de mi ser, te metiste en mis entrañas

con tu amor entero,

domaste mis miedos y me hiciste sutil a tu cuerpo.

Te vi en silencio y contemple de lleno mi alma en tus besos.

Me tomas el corazón con el hilo que prende de tus dedos y me susurras amor cada mañana cuando despierto.

Te quiero inquieta y a veces serena.

Te amo con mi alma y mis pensamientos calando hasta tus besos, te amo con el cabello alborotado y el cuerpo desnudo entre flores de besos.

Te amo con mi oscuridad y mi luz, con mis demonios internos y mis ángeles en pleno, te amo con risas y llantos, te amo con pétalos y sin ellos, te amo hoy y lo haré hasta el cielo…

Mi fantasma. 

De un tiempo acá me he sentido tan perdida, como si mis pensamientos me envolvieran en una gris niebla de melancolía. 

Quería tener valor para deshacerme del fantasma que dejaste aquí, pero querer no es suficiente. 

Algunas veces creo que estoy en un trance, que aspire el perfume provocador de una flor que me hace alucinar sin querer y me mantiene en este estado famélico de decadencia, donde mi alma está fuera de mi cuerpo. Donde mi cabeza vaga por lugares donde no puedo estar ahora.

Donde el sol no sale en las mañanas y las luna está de vacaciones en otra galaxia. 

En la caótica paz que llevó conmigo a veces tu recuerdo perturba mis sentidos y sacude con fuerza este corazón errante. A veces ni siquiera sé que es lo que extraño, puede que me extrañe a mi, porque cuando te fuiste, yo ahí también me perdí. 

No es racional del todo está locura avasalladora de necesitarte con los labios intactos y el alma rota. 
Es que quiero un suspiro efímero de tu amor inalcanzable y fantasma que hace transportarme al ayer, donde tus ojos alumbraban un poquito mi alma. 

Corazón doliente y sin fuerzas para latir, corazón oscuro de melancolía, vas andando entre la luna de plata y la estrella dorada, buscando el hechizo ideal que haga los sueños realidad. 

Más no paro de adorarte a cada instante que mi alma exhala un suspiro de melancolía y añoranza. Porque me das la calma si besas otra vez mi alma, aunque solo sea en sueños, mi fantasma. 

No estaba sola… 

 Además de sentirme fatigada, por alguna razón también me siento compungida, escalofríos me recorren por completo. La cama en donde me encuentro no es la mía, la habitación es algo tenue y tétrica. 

Una pequeña punzada en el pecho me paraliza por unos segundos. 

Me siento mareada, un poco adolorida aunque no sé de dónde proviene exactamente el dolor. 
Esta vez las muñecas están intactas, no reconozco muy bien mis manos, mi piel está áspera, mis uñas secas. 

La bata blanca me es un poco familiar, la recuerdo como si hubiera sido ayer, pero ha pasado tanto tiempo.  

Mis ojos están algo borrosos, siempre he sido un poco miope, gran problema para alguien tan despistada como yo, que apenas diferencia la familiaridad cercana. 

  

Aún con mi poca visión puedo verte o mejor dicho puedo sentirte aquí cerca mío, escucho tu respiración etérea tan peculiar, puedo verte con esa mirada tímida, asustada diría yo, me miras no sé si con lástima o con cariño. 

 – Perdóname…  

-¿Quieres hablar ? 

-No, solo quédate aquí a mi costado y no me dejes, por favor no lo hagas… 

Sentada temblando frente a la computadora, el corazón acelerado y las manos tiritonas, no la dejaban seguir o mejor dicho empezar su historia. 

Los últimos días no había tenido ganas de escribir, se sentía vacía, quería algo de pasión y un poquito de la locura particular que la caracterizaba para poder terminar su historia. Pero hoy era uno de esos días, que se sentía más triste de lo normal, más descompuesta del alma que de lo común. Hoy una Epifanía sería casi imposible. 
-Por favor sal de mi cabeza, te lo ruego, no quiero escucharte más.(Unas lágrimas secas de dolor cayeron por sus pálidos pómulos)

!Detente por favor! 

Me estoy volviendo loca contigo aquí todo el día, no puedo pensar sin que estés aquí hablándome a toda hora. 
-Sabes que no me iré, que soy parte de ti, solo trato de ayudarte, ya antes hemos pasado por esto, solo es una crisis. 
-No, no lo es, la ultima vez, casi… 

Ya sabes lo qué pasó, no me obligues a hacer lo mismo, esta vez no quiero, de verdad no quiero. 
-Deja de luchar más contigo.

¡Despierta!  

Está es la realidad y en tu realidad yo soy más real que cualquiera de tus patéticas historias. 
-No quiero volver a ese lugar, no quiero pensar en la muerte como única salida, no quiero mentir para poder salir, si aún estás aquí conmigo. ¡Vete ya!

 

-¡Idiota! 

No me puedo ir, soy parte de ti. ¿Ya se te olvido cuando yo era tu cómplice, cuando yo era tu escape a la realidad? ¿Acaso se te olvido cuando yo sostenía ese cuchillo y te imploraba que no lo hagas, que no quería morir así?
-Deja de torturarme, ambas sabemos que no eres más que un invento de mi cabeza desquiciada, no existes, eres solo mi mente jugándome una mala pasada y por lo tanto yo tengo la autoridad. 
-Jajaja ¿Eso crees?? Claro que no, tu me invocaste en tu desesperación y yo fiel a ti acudí, no me pidas que me vaya sin saber ¿ Qué harías sin mi?…

 

Memorias incontables: beso 

Llegue como siempre con el tiempo justo a trabajar, caminaba lo más rápido posible, abrí la puerta y entre. Apenas salude a la cajera que estaba en la entrada cuando vi un rostro nuevo, aunque ya la había visto antes en el otro restaurante, solo camine rápido. En el vestíbulo mientras me ponía la ropa del trabajo, pensé que haría aquí. 

Trabajamos juntas ese día, me sonreía algunas veces y me preguntaba algunas cosas que aún no sabía, siempre le conteste con mi tono serio y amable. 

Empezamos a trabajar juntas, solíamos hablar pero muy poco de nuestras vidas personales. A veces hablábamos de los chicos que llegaban al restaurante, lo guapo que eran y ese tipo de cosas. 
Un día mis compañeras de trabajo me invitaron a un bar cercano, iba a estar la mayoría.  

Entre cervezas, comida chatarra  y algunos chismes del día la estábamos pasando muy bien, cuando de pronto le sonó el celular a Martina, ella contestó y dijo: Claro ahora les digo y vamos, total aquí ya casi cierran. 
Era ella quien la había llamado, se me había olvidado que algunas veces Martina me la menciono para decirme que era muy amiga de ella. 
Salimos del bar, algunas se despidieron e iban para sus casas y otras como Martina y yo nos quedamos. Caminamos hacia un auto negro que estaba esperando en la esquina entre Condel y Matta, habían dos sujetos dentro y hay estaba ella.  
Nos presentó a los sujetos, parecían buena gente.

Fuimos a la playa para seguir la fiesta ahí, empezamos a conversar todos y hablar un poco cada uno de sus vidas. De pronto me pidió que la acompañe al baño, buscamos un lugar alejado y me di la vuelta para que pueda orinar. Cuando terminó me pidió que me siente con ella junto a unas rocas que daban la impresión de bancos para conversar un poco. 

Me contó sobre sus vida y algunas cosas dolorosas que le habían pasado, yo la escuchaba atenta y veía como algunas lágrimas caían de su rostro, no podía abrazarla, solo le dije que se tranquilice, que todo en la vida pasa por algo. 
Desde ese momento nos hicimos inseparables, íbamos a todos lados juntas y nos contábamos todo, supuestamente… 
Ella empezó a salir con un muchacho, que por cierto me caía muy bien y yo con un ex compañero de trabajo el cual me había insistido tanto que le dije que si. 
Algunas cosas de pronto me desconcertaban, algunas veces no nos podíamos ver porque yo tenía mucho trabajo y ella me escribía con excesivo cariño, eso me hacía sentir algunos dolores en el estomago, no sabía si esa era su forma se ser, a lo mejor era así con todas su amigas. 
Un día después de tantos mensajes y salidas juntas, me puse a pensar que estaba sintiendo cosas extrañas por ella, que me gustaba sentirla cerca pero al mismo tiempo me daba tanto miedo eso. Decidí alejarme por completo, cero llamadas, mensajes y salidas… 
Pasó como un mes y me llamo Lorena, me contó que Martina regresaba a Florida y que en el departamento de Marcos mañana en la noche le harían su despedida, claro que acepte ir. Hacia muchos días que no veía al resto del grupo y sería una buena ocasión para juntarnos y desearle un buen viaje a Martina. 
No quería ir sola, así que llame a un amigo para que me acompañe. 

Ya que el muchacho con el que salía estaba trabajando. 

Cuando llegamos ya estaban varias amigas del trabajo nos saludamos y les presente a mi amigo. Marcos nos pidió de favor que vayamos por más cervezas porque no iba a alcanzar con la que había en la nevera, así que fui con mi amigo. Cuando estamos esperando que se abra el ascensor, salió ella con el novio y unas 3 amigas, apenas me vio, sentí como se clavaba su mirada penetrante en mi acompañante, no hubo tiempo de saludos ni nada, ellos salieron y nosotros entramos. 
Cuando regresamos al departamento con las cervezas; que por cierto demoramos mucho porque no había ningún lugar cercano donde comprar; algunos insinuaron que habíamos ido a otra parte y reían. 

 

Pasaron unos segundo cuando se me acercó, tenía un paso fuerte y su mirada era retándome o molesta no sabría hasta que se acercó a mi. 

Cuando hablo pude notar que había tomado algunos tragos antes, me reclamó por tanta indiferencia mía, porque no la había llamado ni respondido los mensajes. Yo estaba atónita, veía como algunos escuchaban lo que me decía, Martina se acercó y le dijo que se calmara que ya habría tiempo para hablar y que guardáramos nuestros tanques de celos para otra parte y echó a reír. 
Aún no podía saber qué pasaba, ella estaba furiosa conmigo de eso estaba segura. Yo sentía la cara roja porque algunas amigas no entendían que estaba pasando. Al conversar con Lorena me dio a entender que uno con tragos a veces exagera las cosas y a lo mejor ella de verdad me echaba de menos, porque yo ya no estaba tan al pendiente de ella como antes. 

Me dirigí al baño, sentía que la cara aún me ardía, cuando estoy por cerrar la puerta note que alguien la empujó y se metió conmigo. 

 

Era ella, me miraba algo más tranquila esta vez, me volvió a decir que me extrañaba que de la noche a la mañana yo había cambiando con ella. Me dijo que estaba muy linda esa noche, sentí el estomago descomponerse, las manos como nunca me empezaron a sudar. Yo miraba el espejo y trataba de no verla a los ojos. De pronto ella me giro y me empezó a decir que de verdad me extrañaba, me dijo que estaba tan linda y antes de poder contestar, me dio un par de besos en la mejilla, después me tomó la cara y me dio un beso en la boca… 

Olor a pollo y nostalgia 

Un olor entro por la ventana y el recuerdo rompió mi memoria unos instantes.  

Todos estábamos inquietos esperando que ella terminara de montar la mesa, tenía el cansancio en su rostro y las manos un poco sudadas como siempre las tenía. 

 

Hacía unos minutos llego de trabajar, porque para ella no había descansos y aprovechaba hasta el último minutos para trabajar y poder comprar un poco más para nosotros. La mesa estaba llena de enpanadas de carne de casi 8 centímetros, típicas de mi ciudad y sobretodo para estas fiestas, un panteón con olor a vainilla, el chocolate caliente era imposible que faltara y el pollo con papas porque la gente de dinero comía pavo, pero nosotros no nos alcanzaba para eso. 

Pero que más daba el pollo era delicioso, miraba a mi madre un poco cansada, pero feliz rodeando a sus 6 hijos, yo la miraba con cierta ternura y con la admiración que ella siempre inspiraba.  

Por fin se sentó a la mesa y nos pidió que hiciéramos lo que era habitual antes de comer, orar, agradecimos a Dios por tenernos por estar juntos, por los alimentos que había en la mesa y porque bendijera el hogar de los demás. 

Llegaban las 12 y salíamos a dar el abrazo a todos los vecinos, todo era alegría y risas. Empezaron a prender los muñecos para quemar el año viejo y esperar que el Año Nuevo sea todo lo mejor posible. 

Amaba esas fechas, amaba estar rodeada de mis hermanos, mi madre y mi abuela.  

Comíamos y la mesa era la más ruidosa, éramos felices con todo lo que teníamos, parecía que el dinero no hacía falta porque estábamos juntos y felices. 
Hoy, hoy que estoy a un par de horas del Año Nuevo, vacía, sentada en la oscuridad de mi alma y de mi habitación. 

Hoy no hay celebración, ni siquiera tengo el valor para llamar a mi madre, porque siento que ella descubrirá el vacío en mi voz. 

Hoy los extraño tanto y estoy tan lejos, lejos de ellos y de el corazón que algún día sintió amor por el mismo.  

Hoy solo es un día común que el olor de pollo que entro por mi ventana me recordó a mi infancia feliz, me recordó a la protección que sentía y de la que hoy no tengo, me recordó que hace mucho no se, ser feliz… 

Algunas despedidas  se atascan en el alma. 

Me ha llamado la atención hoy la luna, debe ser porque hace muchos que no la veo no con los ojos que solía verla, su majestuosidad ya no me emociona como antes lo hacía cuando la mirábamos juntos. ¡Maldita luna! 
Me he ocultado hasta de las estrellas, porque ellas de algún modo me hacen alarde de la falta que me haces. 

He renunciado a dejarme maravillar por su luz, esa que me sosiega el alma como una estaca en este camino sin sentido que recorro sin ti. 

 

Pienso a veces que debí irme contigo, que debí gritar más fuerte para que ese día nadie se interpusiera en mi camino; para ir contigo -pero soy solo un cobarde- guarde mis lágrimas para estar a solas contigo. 
Aún cierro los ojos y recuerdo ese día con total dolor me he muerto ahí contigo, cierro los ojos para no verte así quiero recordarte como mi querida “Liza” con esa magia tuya, que me hacía volar con esos ojos vivaces que me llenaban el alma vacía y esos cálidos labios que me callaban en el momento exacto, con tus manos pequeñas y delgadas que me encantaba sentir al rededor de mi rostro. 

¿Cómo te traigo de los brazos de hades?  
¿Cómo me amarro este corazón y lo lo envío hacia donde hoy estás? Porque aquí en mi pecho no tiene sentido, nada tiene sentido sin ti.

 

Envidio hoy a la muerte que puede contemplarte, que puede ver tus grandes ojos, que tiene el dulce sabor de tu boca. 
Tantas preguntas que vienen a mi cabeza, tantos ¿ por qué? que no logró aclarar nada. 

Debí morir yo, debí decirte que odiaba cuando salías, porque soy un poco egoísta y te quería solo para mí.

 

– Voy a almorzar con las chicas, no quiero llegar tarde.  

– ¿Sabes que las detesto verdad? (Sonreí, aunque en el fondo no sé si era mucha broma)

– Me voy amor.  

¡Come por favor! 

– Que te vaya bien. Sabes que aquí me quedaré en la casa, no tengo ánimos de salir. 

– Diviértete!! Sentí algo en el pecho al verte partir creo que soy un melancólico y solo quiero tenerte para mí, debías salir. 

Hace mucho no veías a tus amigas, particularmente Susana no me caía muy bien que digamos siempre tan entrometida, pero bueno eran tus amigas y yo ahí no podía decir nada, no quería empezar con los pro y contra de ellas. 

 Me volví a meter en la cama pero unos pensamientos perturbadores no me dejaron siquiera cerrar los ojos por un segundo. Tanto sacrificio nos había costado todo esto, y no hablo precisamente de lo material. Primero el rotundo “no” te tu padre, que no veía con buenos ojos eso de vivir juntos. Después conseguir algo que vaya de acuerdo a nosotros, nuestros gastos que no eran muchos y nuestras ganancias tampoco. Mi poco éxito en el diario, mi vida deprimente, jamás pensé que te atrevieras a mudarte conmigo, con mis demonios y mis pocos ángeles, con todas mis formas oscuras que solo tú entendías. Ojalá nunca dejes de quererme, ojalá pueda ser algo bueno para todo lo que tú eres y significas para mí.  

 Me prepararé un pan con algunas verduras, no me gusta comer solo y mucho menos cocinar cuando tú no estás. Es que apenas vas a estar un par de horas lejos de casa y yo ya estoy hecho un saco deprimente.                 
Ya te estabas tardando un poco, seguro estaba buena la desgarradora historia sentimental de todas o quizás hablaban de lo mal partido que soy para ti, de como aún me soportas, con mi falta de carisma, con mi poca empatía, con mi falta de interés por el mundo, pero con el inmenso amor que te tengo. Ese amor que me trae de vuelta aún cuando mis demonios se apoderan de mi. 

 No tardó en sonar el teléfono  

     -Don Mauricio Rodríguez ?   

      -Si, en qué puedo ayudarle  

      -Lamentó darle está terrible noticia, la Srta. Liza ha tenido un accidente, acérquese al hospital …  

 
No recuerdo que más me dijeron, nunca sentí tanto escalofríos, el corazón me latía a mil por hora, tenía un dolor profundo que me apretaba aún más el pecho, los pelos de los brazos se erizaron tan fuerte que podía sentirlos como hincones en la piel, me mordí los labios sin sentir que la sangre me brotaba de ellos, mi alma se congeló y el corazón, el corazón cayó desplomado junto con mis pies temblorosos…  

Sunshine Bloger Award

Hoy, quiero agradecer a mi querida amiga Sara, del blog https://alamosdeviento.wordpress.com/                                                   Por  hacerme partícipe de este hermoso premio.

Muchas, muchas gracias desde el alma.

Para quien no conozca de ella, que creo que es casi imposible, ya que su blog es encantador de principio a fin. Les invito a maravillarse con su mágica lectura y sobretodo a empaparse de conocimiento literario.

 

AQUÍ LAS REGLAS:

1- Incluir el logo del premio en un post, con un enlace hacia el blog que te ha nominado.

2- Seguir al blog que te nomina y agradecer la nominación.

3- Responder las 10 preguntas que se envían con el premio.

4- Nominar a otros 10 nuevos bloggers.

5- Si lo prefieres, puedes modificar el cuestionario cuando envíes el premio a tus nominados.
PREGUNTAS DEL PREMIO:

(Estas son las preguntas para mis nominados y mis respuestas.)
1- ¿Qué edad tiene tu blog?

Mi blog tiene 6 meses, y aunque al inicio empecé a escribir con más frecuencia, ahora lo he dejado un poco de lado por algunas distracciones.
2- ¿Podrías explicar cuáles son las características que más te gustan de tu Tema actual?
En realidad mi tema actual muchas veces son mis sentimientos, no soy muy buena hablando , tampoco creo que lo sea escribiendo, pero es la forma más fácil para mí, de mostrar lo que siento, aunque algunas cosas van más allá de la realidad, me gusta jugar con algo de fantasía.
3-  ¿Tienes pensado agregar nuevos tópicos a tu blog?
Claro que si, trataré de incluir algunos temas que me fascinan y que me resultan interesantes para compartir.
4- ¿Cuál ha sido tu entrada más exitosa? Si quieres, déjanos un enlace.
La verdad no me había percatado de eso, hasta hoy.
“Aún te llevas bien con mis demonios internos”
https://wordpress.com/post/agridulce2016.wordpress.com/65
5- ¿Podrías compartir un post de tu comunidad que te haya resultado especialmente atractivo?

 

Todo lo que leo de alguna forma me parece interesante.
Voy a compartir uno que me pareció muy gracioso y original me hizo reír.

 

Vuelvo para poder irme…

https://poli10blog.wordpress.com/2016/07/14/vuelvo-para-poder-irme/comment-page-1/#comment-386
Poli, me hizo reír mucho ese día en cuanto lo leí, pese a mi falta de humor.
6- ¿Te interesa trabajar con tu blog?
No.
7-¿ Por qué decidiste crear tu blog y con qué fin ?
Siempre lo tenía en mente, escribía algunas cosas en una libreta. Hasta que un día tome valor y me atreví.

Mi propósito siempre ha sido escribir lo que siento y muchas veces lo qué pasa por mi cabeza, algo loca, me gusta hacerlo, no busco que miles de personas me lean, para mi, con que una lo haga me doy por satisfecha.

 

Quiero disculparme con anticipación por cualquier detalle que haya omitido, es la primera vez que soy participe de algo tan bonito.
MIS NOMINADOS

 

 

https://poli10blog.wordpress.com/
http://ladoncelladelaola.wordpress.com/

 

http://cafesparaelalmablog.wordpress.com/
http://uneclectico.wordpress.com/

 

http://bellaespiritu.wordpress.com/
https://modeloparaarmar.wordpress.com/

 

https://enespiral.wordpress.com/
https://paisdelashadas.wordpress.com/
https://sararico.wordpress.com/

 

https://emotionsoflife2016.wordpress.com/
Muchas felicidades a todos !!!

Sigues en el viento, acariciandome el alma cada mañana. 

He tenido resilencia para muchas cosas, menos para sobreponerme de ti. 
Cuál perfume devastador y efímero ha sido tu amor, sin embargo mi corazón aún conserva tu fragancia, aquella que vivirá eternamente en mi. 
 

Con amor inefable siempre estarás en mi alma, en cada latido atisbando una locura de amalgamas que me llenan de esperanza, pensando que algún día volverás. 
Mis sentimientos están intactos por ti, mi amor inconmensurable sigue agigantándose a pasos de gigante.
Esta limerencia que me corcome el alma, que se abraza a mis huesos, no me deja sentir por nadie, ni la mínima de amor que sentía por ti.
Ojalá volvieras, ojalá sintieras aquello que con palabras no puedo explicar.
 

Debo ser una loca porque te extraño, porque te pienso, porque ha pesar de todo. Te amo como una idiota!!

Los pájaros de Martina 

Martina, no era de lo más común.

Solitaria como siempre, caminaba envuelta en su pensamiento algo maduro para su edad, por las calles camino a casa. Mientras observaba los grandes cipreses que le daban sombra en esos días calurosos de verano, agradecía su presencia. 
El olor a tierra mojada y flores le anunciaban que estaba cerca de casa. La abuela la recibía con una enorme sonrisa. Ella observaba como regaba el jardín y con tal sutileza cortaba las hojas secas. Hace años era esa la pasión de la abuela. 
Se saco los zapatos, la ropa de escuela y se puso como ella solía decir, su ropa de mendiga para estar en casa. Abrió su libro favorito y se sumergió en el sin más. 
Los libros eran sus únicos amigos, los más fieles . 

Su madre no vivía con ella, era una mujer de negocios, solo llegaba de visita y fingía que de verdad le importaba, ella sabía que no era verdad. 

A veces llegaba su madre a visitarla y le decía que salga, que vaya con sus amigas de clase a tomar un helado o un café, que vea el mundo de verdad. 
¿Ella para que quería ver el mundo de verdad?  

Si ese mundo de verdad le había causado tanto dolor. Prefería su mundo mágico, llenos de sueños y deseos de imposibles que algunas veces se hacían realidad. 
Prefería sus libros, donde sus pájaros podían volar, donde las jaulas no existían, donde los hombres eran libre de volar y pensar. Donde lo imposible era más posible que la verdad, donde su alma tenía paz y su sonrisa iluminaba su esencia cada mañana. 
Los pájaros de Martina, recuerda que su madre se enfadó mucho con ella. La madre de Martina le había traído unos pájaros hermosos, que había comprado en uno de sus tantos viajes al Amazonas y se los obsequio para su cumpleaños. 

Ella quedó fascinada con la belleza de esos frágiles animales. Sus colores sutiles y a la vez vivaces, su plumaje frágil, se parecían a ella de alguna forma. Amó a sus pajaritos, era lo primero que veía en su despertar. 

Pero una noche los vio en sus sueños, los vio tristes y se acercó a preguntarles qué les pasaba, a lo que ellos le señalaron la jaula y ella despertó del sueño. 

Esa misma noche decidió dejarlos en libertad, abrió la ventana, los saco de la jaula y con una última mirada de ternura los dejo volar… 
Muchas veces las personas pueden abrir sus jaulas, pero les da tanto miedo volar y ser libres, que prefieren seguir en cautiverio…